Las hormonas regulan muchas funciones corporales como el metabolismo, el crecimiento y desarrollo, los ritmos circadianos.
La Cueva actúa sobre su equilibrio y sobre la calidad de vida.
La cueva es una aliada estratégica para el tratamiento del estrés, reforzando el sistema inmunológico en la lucha contra patologías psicosomáticas como dermatitis, psoriasis y trastornos gastrointestinales.
Incluso un ciclo breve de sesiones en la Cueva de la luz ha demostrado efectos beneficiosos en el tratamiento del insomnio y en general sobre la calidad del descanso.
La relajación profunda y los efectos de la meditación tienen resultados comprobados en la reducción y el tratamiento de los ataques de pánico.
La fototerapia, prescrita por el sistema sanitario en los países más avanzados del mundo, es un pilar de la Cueva. Único tratamiento natural en el mundo para combatir patologías como el alzhéimer y el párkinson.